EL COCHE AUTÓNOMO VOLADOR

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Viva Tech fue celebrado esta semana en el salón de tecnologías en parís, lo que llamo la atención de muchos fue una maqueta a tamaño real atraía buena parte de la atención, la del Pop Up Next. El vehículo biplaza del consorcio europeo Airbus e Italdesign ha sido elaborado, en su última versión, junto con Audi y está concebido para desplazamientos tanto terrestres como aéreos. Lo más llamativo es el dispositivo de dron gigante que se puede acoplar por medio de un anclaje al techo del futurista coche, que se prevé pueda ser comercializado en siete o diez años.

A ello se unen condiciones fiscales atractivas para empresas que, aunque le han valido a Macron el sobrenombre de “presidente de ricos” que dice detestar, no han pasado desapercibidas por las compañías punteras del sector.

“Creemos que esto tiene que ser algo que se desarrolle entre las empresas más grandes y los reguladores más ambiciosos, y debe estar además apoyado por presidentes visionarios. Aquí estamos en este nivel, es muy positivo que Macron esté asumiendo un papel tan activo para crear estas condiciones”, señala el director general de movilidad aérea urbana de Airbus, Matthias Tomsen.

Francia, por supuesto, no es el único país en esta carrera. “Tenemos discusiones a niveles similares con China, Estados Unidos, con países de Oriente Medio y con Israel”, revela Tomsen. Además, en lo que respecta a los prototipos de vehículos autónomos voladores, por sus características y tamaño están en un principio pensados para megaurbes como Nueva York o Dubai, no para ciudades europeas como París con sus angostas calles que no permitirían un tráfico fluido de estos vehículos, señala Luca Buono, de Italdesign.

Aun así, Francia está dando pasos de gigante. La empresa gala Navya tiene en funcionamiento 70 shuttles autónomos de nivel 5 (sin volante ni pedales) y que alcanzan hasta 25 kilómetros por hora en varias partes del mundo, incluido su país de origen, Francia, explica Cédric Maisonnier, director de desarrollo empresarial de la compañía. En París se pueden usar desde abril para traslados por el aeropuerto Charles de Gaulle, en el barrio de la Défense o en el bosque de Vincennes, siempre efectuando un recorrido predeterminado. A finales de 2017, presentó su robotaxi, un vehículo de hasta 6 plazas, 100% autónomo, que alcanza hasta los 70 kilómetros por hora y que puede circular sin ruta predeterminada por zonas de hasta 10 kilómetros cuadrados. Navya empezará a probarlo en Francia, Australia y Estados Unidos este año con el objetivo de que acabe “reemplazando a los taxis”, señala Maisonnier. Y a la competencia de Uber, se ríe. Para los coches del futuro, ni el cielo parece el límite.

Por: Martha Vanesa Copete Ruiz

Foto cortesía: El País


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